viernes, 30 de marzo de 2007

Un llamado en tiempos de playa

"Preocupa a líderes religiosos el análisis que se realiza en la Legislatura al Código Civil"
Así lee hoy una de las noticias del periódico El Nuevo Dia con el título: “Piden reflexión por la familia”.

Me pregunto por qué les preocupa a algunos religiosos el análisis de una medida legislativa. La verdad es que debería ser cuestión de alegría que al fin se le ocurra a la Rama Legislativa analizar algo antes de aprobarlo o rechazarlo, pues en muchas ocasiones firman o dejan de firmar, sin reconsideraciones de lo implicado, los documentos dormidos sobre sus escritorios.

¿ Se deberá su preocupación a que cuando se analiza se desplazan los miedos y la Iglesia pierde control sobre las mentes de las personas de las que obtiene sus diezmos u ofrendas? Y no se me confundan, estoy totalmente de acuerdo con el presidente de la Fraternidad Pentecostal de Puerto Rico (Frape), el reverendo Efraín Márquez en que el País debe reflexionar sobre la realidad social en la que vive. Sin embargo, me parece asombroso que aún muchos no comprendan que este asunto no se trata de decidir si la homosexualidad es o no “buena o mala”, se trata de comprender que la existencia de un grupo de personas con obligaciones como cuidadanos los convierte en una población con la necesidad de que sus derechos de nacimiento le sean reconocidos ante la ley.


El debate sobre lo que es “natural” o agradable a Dios, está completamente fuera de lugar en este asunto, existen lugares y momentos donde este aspecto del asunto tiene relevancia, y ese lugar NO está frente al Capitolio. Como cristian@s, cohereder@s en Cristo, seguidores (as) y discipul@s de éste es nuestro deber servir de ayuda a aquellos y aquellas a quienes el Espíritu a inspirado a cambiar su estilo de vida, pero nunca ha sido nuestra misión forzar a aquellos que no se han decidido por seguir Su llamado a vivir un vida llena de prejuicios y dificultades. Decir que “no tenemos nada en contra de ellos, pero no deben tener estos derechos” es contradecirnos.

Yo también hago un llamado a la reflexión, pero más aun a la introspección de los ideales que nos guían, ya sea como judi@s, musulmanes, cristian@s, hechicer@s, santer@s, católic@s, evangélic@s, pentecostales, testigos de Jehová, budistas etc. etc. etc.... pero sobretodo como seres humanos y componentes esenciales de una sociedad que asentada sobre las hermosas montañas y llanos de mi preciada Isla necesita dejar de ser muchedumbre y comenzar a convertirse en pueblo.




Puede visitar la noticia a la que hago referencia en:
http://www.endi.com/XStatic/endi/template/nota.aspx?n=190213

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Liomarys, tu análisis de la situación en torno a los cambios en el Código Civil me parecen inteligentes y acertados. Demuestran un sentido de justicia y reconocimiento hacia las diferencias que está ausente de la mayor parte de las discusiones en torno a este asunto. Espero que haya muchas personas jóvenes como tú que compartan tu opinión; ustedes son la esperanza de que las cosas cambien.

Maribel Tamargo

Liomarys Reyes dijo...

Maribel Tamargo:

Siempre es una alegria escuchar de usted.
Yo tambien espero lo mismo de la juventud, en muchas de las ocasiones que hablo del tema con mis companer@s me duele descubrir un fanatismo que parece haber sido pasado de una generacion a otra .

Con aprecio,
Lio.

Roy Batty dijo...

la juventud actual se esta convirtiendo en una conservadora, no me sorprende. Yo no soy sociologo pero entiendo que el comportamiento colectivo de esta generacion es debido a la "necesidad" de una estabilidad emocional/fisica en un mundo donde le han vendido el miedo. quiza se me ocurra tocar ese punto en mi blog...

tienes buen blog. felicidades.

gloriell dijo...

Es lamentable ver que nuestro pueblo no respete lo que implica ser un gobierno laico. Es aún más triste el que haya que separar lo religioso de lo político por la simple existencia del etnocentrismo: "lo que yo creo es la total verdad". La realidad es que cada cual tiene su verdad. La religión verdadera es aquella justa y tolerante,cosas que no vemos en manifestaciones como éstas, donde marginamos a nuestro prójimo. Ojalá pronto exista igualdad entre los ciudadanos, pues a la hora de cobrar, el gobierno no hace distinción de sexualidad. "Aceptamos tu bolsillo pero a ti no".

Liomarys Reyes dijo...

roy batty:
yo tamboco soy una experta en el tema, pero basta con observar ciertas tendencias con objetividad para establecer una que ptra hipotesis. Gracias por tu comentario, visitare tu blog.

Gloriell:
Me impacto la ultima frase de tu comentario, en ella se resume la abierta y publica injusticia por parte del Gobierno hacia esas personas.

Anónimo dijo...

Muy bien escrito amiga.

Edwin V.

Liomarys Reyes dijo...

Edwin:
He contado con un buen ejemplo.