
El brillo de una mirada inocente, traviesa y llena de El, la humildad de tu mano tomando la mía, la firmeza y ternura de tu protector abrazo, la pasión por tus metas y el fervor por las mías ... sueños de El, lo indescriptible de tus besos y ese olor a sal y arena que emana de ti cuando te deseo...
Todas esas cosas y aquellas que no he nombrado aún pero que nombraré inventando palabras, o tal vez descubriéndolas, son la manifestación, el reflejo, más real y simple de lo esencial, eso que lleva por nombre belleza: un Amor que radica en el Suyo, porque El nos amó primero.
Gloria a Ti Señor porque siendo uno tu Espíritu, haces de dos voluntades un solo sueño, un mismo camino, y a dos conduces a la labranza productiva en la libertad de Tu yugo. Así es, así es.
Todas esas cosas y aquellas que no he nombrado aún pero que nombraré inventando palabras, o tal vez descubriéndolas, son la manifestación, el reflejo, más real y simple de lo esencial, eso que lleva por nombre belleza: un Amor que radica en el Suyo, porque El nos amó primero.
Gloria a Ti Señor porque siendo uno tu Espíritu, haces de dos voluntades un solo sueño, un mismo camino, y a dos conduces a la labranza productiva en la libertad de Tu yugo. Así es, así es.
Perla Negra
L. Reyes

