En los últimos años la marihuana se ha convertido en la droga ilegal más consumida por los jóvenes. Por lo tanto muchas personas luchan para que se legalice su uso. Dichos defensores alegan que su uso es menos nocivo a corto y a largo plazo que el uso de alcohol. Por lo que hay que hacer un análisis objetivo sobre ambas sustancias para obtener una conclusión justa e imparcial. En busca
siempre de la verdad muchos toman en consideración los efectos de dichas sustancias en la anatomía humana, las estadísticas y la cuestión moral.
Los efectos en la anatomía humana a causa del alcohol son desconcertantes, debido a que en el uso continuo se afecta a gran escala el corazón, el hígado y el cerebro, eso eliminando que el azúcar adherido a las bebidas en los últimos años, hace que se afecte también el páncreas. Por el contrario el uso prolongado de la marihuana (por más de veinte años) deja en los usuarios varios problemas respiratorios, los cuales no llegan a convertirse un enfisema pulmonar. Entre otro de sus efectos se encuentra la pérdida de memoria y de concentración. Cuando se usan estas sustancias en el embarazo las consecuencias son nefastas por parte del alcohol. Pues, muchos de los niños de madres que tomaron en el embarazo nacieron con deformidades físicas y mentales. Por otra parte los hijos de mujeres que consumieron marihuana durante el embarazo sólo nacieron bajo peso.
Las estadísticas arrojadas por el website Tendencias P.R. arrojaron datos interesantes sobre la continuidad del uso de estas sustancias en la isla. En el año 2002 el 47% de la población en Puerto Rico tomaban, mientras que sólo un 6% utilizaba marihuana. Por género se encontró que el 59% de los hombres tomaban mientras que un 36% de las mujeres también lo hacían. Estas estadísticas no son del todo confiables ya que han pasado cinco años desde que fueron publicados, lo que para el 2007 seguramente el uso de ambas sustancias debe haber aumentado.
“Dos de las diez drogas mas dañinas son legales”, así lee un artículo realizado por varios investigadores. En el mismo se refiere como las drogas más dañinas al tabaco y el alcohol. Al final del estudio el alcohol quedó en segunda posición y la marihuana en último lugar. Es por esto que el “issue” en que se envuelve el dilema sobre la legalización de la marihuana es uno sumamente irónico. Analizando que los daños el ser humano son peores con el uso del alcohol, lo que refleja que diariamente nuestra gente se envenena consumiendo un producto al que el gobierno le saca un “sales tax” de un 7%. Es sencillo, la presión que aun hoy día ejerce la religión y los grupos moralistas sobre el gobierno es lo que mantiene a la marihuana lejos de una legalización. Mas hay que ser realista al gobierno no le importa como viva nuestra gente, lo que sí importa son los votos de muchos feligreses que hay de por medio.
Pese a que la marihuana no tiene unas consecuencias graves en los usuarios, no estaría de acuerdo en que la legalizaran, debido a que es el portal para el consumo de otras drogas y siendo legal aumentaría su uso considerablemente tal como ha sucedido con el alcohol. Por el contrario el gobierno debería controlar de alguna manera el uso desmedido del alcohol, ya que si tomamos en cuenta lo que al gobierno realmente le interesa, el aspecto económico, es más el dinero que se invierte en las consecuencias del alcohol (violaciones, accidentes, asesinatos, maltratos) que en libros para las escuelas. Ninguna de estas sustancias debe ser legal, al fin y al cabo sólo sacan lo peor se la sociedad. De nada sirve que se invierta en el futuro de Puerto Rico si los jóvenes mueren más en las carreteras por alcohol que en la guerra contra el terrorismo en Irak.
*La autora es estudiante de Terapia del Habla en la Universidad del Turabo, además de ser fiel amiga mía.
